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miércoles, 19 de abril de 2017

Laboratorio didáctico: TALLER DE BURBUGRAFÍA Y GUERNICA


    Se cumplen ochenta años del Guernica de Picasso, una pintura que describe la barbarie protagonizada por la Legión Cóndor el 26 de abril de 1937. Una imagen que ha pasado a ser un artefacto convertido en mito.

      El 14 de agosto de 2004 un helicóptero dejó caer 100.000 poemas de autores vascos y chilenos sobre la ciudad de Guernica, en la biblioteca del Vicente Aleixandre hemos querido “pompardear” pequeños trozos del imaginario de Picasso que nuestros niños y niñas han elegido al azar. El toro, el caballo y la lámpara fueron los más demandados, pero hubo una imagen que todos descartaron.

      La técnica de la burbugrafía es algo tan sencillo como pintar con pompas de jabón, pero ese día decidimos no intervenir, sólo disfrutar mientras ¡sucedía la catarsis! Pajitas, limpia pipas, tapones, pomperos, espátulas, témperas, jabón y lo mejor, sus propias manos (algunos incluso la cara y el cuerpo) otros terminaron por destrozar su obra cargados de pintura hasta los dientes. Interesante los colores que utilizaron teniendo en cuenta que se trata de una pintura en blanco y negro, toros azules y amarillos, muchos transformaron la lámpara en un ojo, Adam quiso poner lágrimas de sangre e Iman un arco-iris entero en su mirada. Fue un día divertido e inolvidable... ¡Aunque tuvimos que limpiar mucho!

      En realidad nuestro homenaje no fue para el Guernica y tampoco para Picasso (de eso ya se encargará el museo Reina Sofía todo el 2017) quisimos reivindicar todos los “Guernicas” que suceden a diario. Porque en Occidente vivimos anestesiados, recordamos el bombardeo de 1937 y olvidamos, lo que tarda en cambiarse un canal, que un colegio en Damasco ha sido bombardeado. Olvidamos que la imagen de una madre con su hijo muerto en brazos (la que todos los niños y niñas rechazaron del Guernica) es una imagen real, que se produce a diario.
En nuestro laboratorio aprendemos que eso que llaman “obra de arte” no se mira con los ojos, sino con lo que somos, que las miradas no se pueden educar porque las obras están ahí para que pensemos con ellas ¿Y tú?...

¿Qué tipo de espectador quieres ser?


Os dejamos con una espectacular galería de imágenes y la recomendación de un libro para quien quiera indagar un poco más sobre esta pintura y su creador:

¡Mira qué artista! Pablo Picasso de Alicia Geis



Be creative!!

*Todos los jueves a las cinco de la tarde en la biblioteca del Vicente Aleixandre





miércoles, 15 de marzo de 2017

EYEBOMBING

1ª SESIÓN DE EYEBOMBING EN EL VICENTE ALEIXANDRE
¿Qué ocurre cuándo los objetos nos miran?

Eyebombing es un medio de expresión artística clasificado dentro del Street Art. Consiste en usar ojos removibles para dar vida a objetos cotidianos dentro de un espacio público con la finalidad de alterar la percepción del espectador y, por qué no, hacer de la rutina algo sorprendente.

Nuestra jornada comenzó con el reparto de ojos y el flechazo fue instantáneo. En menos de un minuto Víctor ya empezó a experimentar con su dedo pulgar, Inés tenía los ojillos de 8mm pegados en los cristales de sus gafas y Rida era un auténtico cíclope. Cinco minutos después el patio y los pasillos del Vicente Aleixandre fueron invadidos por frenéticos artistas capaces de dar vida a cualquier cosa y... ¡Qué talentos tenemos!

El mecanismo más potente de aprendizaje que tenemos en el laboratorio son las imágenes, por eso decidimos captar con la cámara de un móvil todas las intervenciones realizadas por nuestros niños y niñas para mostrar al mundo cómo se puede alterar la cotidianidad de un colegio del modo más simple.

Pero eso no es todo, nuestras fotografías debían inspirar rimas o micro-poemas creados de forma automática, por ejemplo, el sillín de bicicleta fue el más motivador, supongo que esa mirada directa a las nalgas del ciclista es algo que fascina a nuestros chicos en esa fase escatológica e interminable de la infancia, por ese motivo, (y sin ánimos de herir sensibilidades) en nuestro laboratorio aceptamos la palabra “culo” como fuente de inspiración poética y no es de extrañar, que por ese motivo, el W.C fuese el primer elemento en cobrar vida. Yassine y Miguel Ángel (creadores del extintor, el W.C, la regadera y el buzón de la biblioteca) nos dejaron un ejercicio de escritura automática dedicado al sillín de bicicleta. Que suenen los scratches:


Tengo ojos en el culo y 
cuando me siento los espachurro.
Los ojos de mi culo los compré en un Carrefour
de una ciudad llamada Estambul.


Adam nos sorprendió con sus dotes surrealistas dedicando este inspirador micro-poema a un cubo de basura con ojos, Marcel Duchamp te aplaudiría campeón:

Si me miras me convierto en piedra, porque eres una retina.

Al final de la jornada todo quedó en silencio, los objetos nos miran, pero ¿cómo miramos nosotros? ¿cómo nos relacionamos con ellos?

De momento os dejamos con una potente galería de imágenes,

Be creative!!!









sábado, 18 de febrero de 2017

STORY CUBES & IKONIKUS

En nuestro laboratorio didáctico nos encantan los juegos de mesa y este mes apostamos por: Story Cubes e IKONIKUS. Hablar de estos juegos es destacar dos potentes herramientas para desarrollar el pensamiento creativo y la gestión emocional. Los seres humanos pensamos en imágenes, de ahí precisamente nace nuestro tesoro más preciado: LA IMAGINACIÓN, y usarla en familia con tus hijos es muy efectivo, si os quedáis sin recursos aquí van dos buenas opciones que queremos compartir con vosotros para estos días de lluvia.

Cómo me sentiría si...

 Con esta frase comienza el juego IKONIKUS, una baraja de cartas cargada de imágenes en su interior. El mecanismo es muy simple, se reparten tres cartas a cada jugador, uno de ellos tendrá que hacer de juez y lanzar una pregunta, recibirá las respuestas a través de las cartas que dejarán el resto de jugadores sobre la mesa. Cada carta tiene un icono que deberá inspirar en los participantes una emoción, sensación o sentimiento con relación a la pregunta lanzada. Ganará el niño o niña que haya empatizado más con el juez, es decir, el dueño de la carta elegida por el jugador que lanzó la pregunta. 



El juego es simple pero muy eficaz para trabajar la expresión oral y lo más importante: LA EMPATÍA. Tan sólo hay que empezar con la frase Cómo me sentiría si..., por ejemplo, si mi mejor amigo me ignora en el patio o cómo me sentiría si un dinosaurio entrara en clase de matemáticas (ambas preguntas las hemos trabajado). Jugando a Ikonikus surgen debates muy interesantes y se pueden sacar a la palestra temas que nos preocupan para ser resueltos por todos, otro ejemplo real fue: Como me sentiría si sacase un cero en un examen a lo que Iman respondió con ese famoso icono en forma de caca que todos conocemos, otros niños y niñas lo hicieron con un túnel oscuro, una bombilla rota, unas cadenas e incluso un coche lanzándose al vacío, a veces las situaciones son de lo más disparatadas pero la mayoría de las veces nos hacen pensar, y mucho. Las respuestas de los niños siempre son honestas y brillantes pero lo mejor de todo es la complicidad que se genera entre ellos y la buena herramienta que es, no sólo para fomentar la empatía, también para la resolución de conflictos si enriquecemos el juego metiéndonos en debates. 


Érase una vez...

Érase una vez unos dados con infinitas posibilidades de juego y aprendizaje. Se llaman Story Cubes y la única norma para jugar es lanzarlos y crear historias con ellos, así de simple. Dentro de la biblioteca hemos trabajado con diferentes formatos, en diciembre usamos los de Navidad (Storyteller de la tienda Tiger) y para escritura creativa lo hacemos con los clásicos Story Cubes, los de color naranja, que solemos completar con la caja azul de acciones o el de hechizos. La temática es amplia, los podemos encontrar de Prehistoria, deportes, viajes, medieval, terror o, la que será mi próxima adquisición, los divertidos dados de Mitología.
 El juego es muy útil como herramienta pedagógica, sobre todo en aula de idiomas o de lengua, ya que estás obligado a traducir imágenes y acciones en palabras y eso potencia muchísimo la expresión oral o escrita, si quieres pasar un rato divertido no tienes más que hacer una tirada de tres dados para adivinar el futuro del compañero que tienes al lado o, si son demasiados participantes, enlazar una historia disparatada con un dado cada uno.


¿Cómo trabajamos en la biblioteca? De momento los niños y niñas del laboratorio ya son capaces de elaborar sus propios microrrelatos en tres tiradas que equivalen a: INTRODUCCIÓN, DESARROLLO Y DESENLACE, poco a poco a base de lanzar dados vamos superando ese “síndrome de la hoja en blanco” que nos acosaba en los primeros talleres.
El pasado jueves experimentamos con un micro-cuento sobre unos monstruos muy especiales, por ejemplo el Cíclope Escupe-Uñas de Inés, el Troll Lame-Sapos de Adam o la Momia Come-Ojos de Mohamed, con tres tiradas relataron las aventuras de su monstruo, el hilo de las historias de lo más interesante, por ejemplo, Rida propuso esta trama: un día, un niño escuchando música en su casa de repente vio la sombra de Batman (¿no dan ganas de saber que ocurrió después?) pero el verdadero protagonista fue el miedo, Maryam nos habló de una niña que pidió a una estrella fugaz saber dibujar, pero la Momia Muerde-Dedos le quitó las uñas para que no dibujara, menos mal que existen los finales felices (en caso contrario tiraremos los dados las veces que haga falta), pero si algo sobra en nuestro laboratorio son talentos, como el de Alma, una nueva incorporación que demostró ser una gran maestra del suspense. Para finalizar, todos tuvieron la oportunidad de relatar sus historias vía satélite desde la biblioteca del Vicente Aleixandre a través de nuestra TV ochentera de cartón.

Lo que más nos gusta de estos juegos:
-Las imágenes son universales, se entienden en cualquier idioma.
-Su versatilidad, infinitas posibilidades y recursos.
-Generan debates muy interesantes, fomenta la expresión oral, la creación artística y despiertan la curiosidad.
-No llegan a los 10€ cada uno y, lo mejor de todo, te los puedes llevar a cualquier parte.
-Las partidas son muy cortas (que levante la mano quien nunca huyó de una partida sin terminar al Monopoly).
-Y por supuesto, no hay límite de edad, aunque pone a partir de siete años todos sabemos que un poquito antes, si les dejas experimentar, también se puede.

Contraindicaciones
-Abstenerse personas grises y apáticas o jugadores en días grises y apáticos. Este tipo de juegos se potencian según el grado de implicación de los participantes, sin pasión no puede surgir la magia.
El poder de las imágenes es infalible, en breve fabricaremos nuestra propia herramienta para creación narrativa con nuestras propias Story Stones (es decir, que pintaremos imágenes en piedras para crear relatos originales)... Pero eso es otra historia.

¿Os atrevéis a jugar en casa?

Por cierto, Vicenta la Bibliotecaria nos ha regalado una palabra para nuestro bote de mermelada y nos encanta: ¡PARAGÜERO!
Además, nos hemos estrenado con alguna palabra en árabe, en inglés y quizá, el próximo jueves, también en holandés. Este bote pinta pinta rico, rico, rico.

Nos vemos los jueves a las cinco de la tarde en la biblioteca del Vicente Aleixandre



viernes, 3 de febrero de 2017

¿UN LABORATORIO EN LA BIBLIOTECA?

El proyecto no es nada nuevo, muchos espacios se usan como lugares de encuentro y aprendizaje colaborativo. La biblioteca del Vicente Aleixandre se transforma todos los jueves en un laboratorio didáctico, el único requisito es ser creativo y... ¿qué niña o niño no lo es?

Dentro del laboratorio hay un bote de mermelada para guardar palabras que nos inspiran, palabras que no entendemos, las que escribimos mal y las que escribimos bien, nuestra words jam se alimenta de todo lo que va sucediendo jueves tras jueves y, por supuesto, admite cualquier idioma.





Apostamos por los juegos de mesa (merecerían una entrada aparte) y experimentamos con ellos porque nos ayudan a crear historias y a conocernos mejor. A veces hacemos ruido y nos saltamos las normas, si corremos por el pasillo es porque estamos haciendo un dictado, si golpeamos las mesas es porque estamos marcando acentos con percusión, por cierto, las esdrújulas suenan bastante bien.

¿Y para qué sirve una televisión de cartón? 

¡Para jugar! Pero además es un fantástico recurso para ejercitar la lectura comprensiva, el reto es sencillo, se trata de leer como hacen los periodistas: comunicar al espectador lo que dice el texto sin mirar el papel. Podéis probarlo en casa, nuestra “tele ochentera” (como la llama Yasmin) se estrenó con una noticia sobre el  programa R.E.A.D., este es el link: http://www.perrosyletras.com/ para que disfrutéis de las ventajas de la lectura con perros.



No necesitamos ir a los museos ¡los museos vienen a nosotros! El pasado jueves los detectives bibliotecarios apuntaron en sus libretas las pistas que el famoso pintor  Velázquez había dejado escondidas en nuestro colegio. Sherlock Holmes habría salido corriendo de la tarde loca que pasamos, nuestros detectives, completamente agotados, consiguieron hablar por teléfono con el fantasma de Felipe IV porque Marcial (pieza clave de nuestro cole) había desaparecido con dos sobres misteriosos que quizá, a día de hoy, todavía estén en el bolsillo de su chaqueta. A pesar de las dificultades y la improvisación llegamos a buen puerto gracias a las instrucciones del Rey Pasmado. Nuestros detectives bibliotecarios consiguieron encontrar la sala exacta donde se ubica el cuadro más famoso del museo, Las Meninas o La Familia de Felipe IV, una obra maestra del Barroco. Gracias a las pistas de los libros, al traductor Google que nos dio la palabra “niñas” en portugués y a los planos del museo que aparecieron en el teatro de marionetas, el caso fue resuelto con éxito y Felipe IV encontró el retrato de su familia.




Al final terminamos dentro del cuadro para desordenar el taller del pintor Velázquez con ayuda de un fantástico libro de la colección ¡Mira que arte! de Patricia Geis.


Somos democráticos, somos iguales, aceptamos sugerencias.... Un simple me gustaría aprender y Vicenta la bibliotecaria, rauda y veloz, pondrá en marcha a su equipo de investigación. 

¿Y qué demonios pasa con la ortografía?
En el laboratorio creativo trabajar con el lenguaje es nuestro vehículo conductor... Todo lo demás viene rodado.

BE CREATIVE!!

Todos los jueves en la biblioteca del Vicente Aleixandre a las cinco de la tarde